La Vanguardia. Artículo de Daniel R. Caruncho una entrevista a María Villellas.
Donald Trump presume de pacificador. Dice que ha puesto fin a ocho guerras, y que por eso merece el Premio Nobel.
El problema no es ya que su lista de logros esté hinchada –por ejemplo, menciona a Egipto y Etiopía, cuando estos países no están en conflicto bélico–, sino que la mayoría de acuerdos que sí que ha sellado este año se están tambaleando. Porque no es lo mismo proclamar la paz que hacer que esta sea efectiva.
Escola de Cultura de Pau Universitat Autònoma de Barcelona